Cómo Evitar la Condensación en las Ventanas de PVC Durante el Invierno
La aparición de vaho o gotas de agua en las ventanas durante los meses fríos es un problema habitual en muchas viviendas. Puede aparecer sobre el vidrio, alrededor de los marcos o incluso en zonas próximas a jambas y paredes.
Aunque muchas personas relacionan inmediatamente la condensación con una ventana defectuosa, la realidad es más compleja.
En numerosos casos, la condensación se produce porque el aire interior contiene demasiada humedad y entra en contacto con una superficie fría. Cuando la temperatura de esa superficie desciende lo suficiente, parte del vapor de agua del ambiente se transforma en pequeñas gotas.
Las ventanas modernas de PVC, correctamente instaladas y combinadas con un acristalamiento adecuado, pueden ayudar a reducir este fenómeno porque consiguen temperaturas superficiales interiores más elevadas que muchas carpinterías antiguas.
Sin embargo, incluso una ventana de altas prestaciones puede presentar condensación si la vivienda acumula demasiada humedad y no se ventila correctamente.
En Castillo Cerramientos instalamos ventanas de PVC Kömmerling en Móstoles, Madrid y diferentes municipios de la zona sur. En este artículo explicamos por qué aparece la condensación y qué medidas pueden ayudar a reducirla.
¿Qué es exactamente la condensación?
El aire contiene vapor de agua.
La cantidad de humedad que puede contener depende, entre otras cosas, de la temperatura.
El aire caliente puede albergar más vapor de agua que el aire frío.
Cuando el aire interior caliente y húmedo entra en contacto con una superficie suficientemente fría, como puede ser un vidrio poco aislante durante el invierno, la temperatura del aire junto a esa superficie disminuye.
Si alcanza el denominado punto de rocío, parte del vapor se convierte en agua líquida.
Es entonces cuando aparecen las conocidas gotas sobre el cristal.
Por eso la condensación no depende únicamente de la ventana.
Intervienen tres factores fundamentales:
- temperatura interior;
- humedad relativa;
- temperatura superficial de la ventana.
Cuanto mayor sea la humedad interior y más fría esté la superficie, mayor será el riesgo de condensación.
¿Por qué aparece más condensación en invierno?
Durante el invierno existe una gran diferencia entre la temperatura interior y exterior.
Dentro de la vivienda podemos mantener 20 o 21 °C mientras en el exterior las temperaturas son considerablemente inferiores.
Las superficies con poco aislamiento se enfrían.
En ventanas antiguas, especialmente aquellas con vidrio simple o perfiles metálicos sin rotura de puente térmico, la cara interior puede alcanzar temperaturas muy bajas.
Cuando el aire húmedo entra en contacto con esas superficies, se produce la condensación.
Por eso muchas viviendas antiguas presentan gotas alrededor de los cristales durante las mañanas de invierno.
¿Las ventanas de PVC eliminan la condensación?
No necesariamente al 100 %.
Las ventanas de PVC pueden ayudar mucho porque este material presenta una baja conductividad térmica en comparación con metales sin aislamiento.
Además, los perfiles actuales utilizan cámaras interiores y juntas de estanqueidad que contribuyen a mejorar el comportamiento térmico del conjunto.
Esto permite que la superficie interior del marco permanezca normalmente a una temperatura superior.
Sin embargo, si una vivienda mantiene una humedad interior muy elevada, incluso un buen acristalamiento puede llegar a condensar.
Por eso debemos abordar el problema desde dos frentes:
mejorar el aislamiento + controlar la humedad interior.
Ventanas antiguas y condensación
Las carpinterías antiguas son especialmente propensas a este fenómeno.
Podemos encontrarnos con:
- vidrio simple;
- aluminio sin rotura de puente térmico;
- cajones de persiana poco aislados;
- filtraciones de aire;
- juntas deterioradas;
- puentes térmicos alrededor de los huecos.
En estos casos, la temperatura superficial interior puede descender considerablemente.
Cambiar unas ventanas antiguas por PVC de altas prestaciones con doble acristalamiento puede aumentar notablemente la temperatura de las superficies interiores.
Eso reduce el riesgo de alcanzar el punto de rocío.
La importancia del doble acristalamiento
El vidrio representa una gran parte de la superficie de una ventana.
Por eso tiene una influencia enorme en el aislamiento.
El doble acristalamiento utiliza dos hojas de vidrio separadas mediante una cámara.
Esta cámara limita la transmisión de temperatura entre interior y exterior.
Cuando incorporamos además un vidrio bajo emisivo, el comportamiento térmico puede mejorar todavía más.
El resultado es una superficie interior del vidrio más cálida durante el invierno.
Y cuanto más cálida sea la superficie interior, menor será el riesgo de condensación.
Vidrios bajo emisivos
Los vidrios bajo emisivos están diseñados para reducir la transferencia de calor mediante radiación.
Una capa prácticamente invisible ayuda a conservar mejor el calor interior.
Esto puede resultar especialmente interesante en habitaciones donde aparecen condensaciones frecuentes durante el invierno.
Cuando se combina un vidrio bajo emisivo con un buen perfil de PVC y una cámara adecuada, podemos conseguir un conjunto con buenas prestaciones térmicas.
Aun así, debemos continuar ventilando.
Una ventana eficiente no elimina la necesidad de renovar el aire.
¿Por qué aparece condensación después de cambiar las ventanas?
Esta situación sorprende a muchos propietarios.
Antes tenían ventanas antiguas y aparentemente no había tanta condensación.
Después de instalar ventanas nuevas muy estancas, comienzan a aparecer gotas.
¿Significa que las ventanas nuevas son peores?
Normalmente no.
Las antiguas ventanas podían tener infiltraciones permanentes de aire.
Aunque eso perjudicaba el aislamiento energético, también provocaba una ventilación no controlada constante.
Cuando instalamos ventanas modernas mucho más herméticas, esas infiltraciones desaparecen.
La humedad generada dentro de la vivienda permanece más tiempo en el interior.
Si no cambiamos nuestros hábitos de ventilación, la humedad relativa puede aumentar.
Por eso las viviendas con nuevas ventanas necesitan una ventilación adecuada.
¿Qué humedad debería tener una vivienda?
No existe un único valor perfecto para todas las situaciones, pero conviene evitar niveles elevados de humedad de forma continuada.
Un higrómetro económico puede ayudarte a controlar la humedad interior.
Durante el invierno, si observamos valores constantemente muy altos, aumenta el riesgo de condensación sobre superficies frías.
La situación dependerá también de la temperatura interior.
Por eso la combinación entre temperatura y humedad es más importante que observar un único dato aislado.
Ventilar correctamente en invierno
Una de las medidas más sencillas es renovar el aire.
No es necesario mantener una ventana abierta durante horas.
Una ventilación breve e intensa suele ser más eficiente.
Podemos abrir varias ventanas durante unos minutos y crear ventilación cruzada.
Esto permite renovar rápidamente el aire húmedo sin enfriar excesivamente paredes y muebles.
Es especialmente recomendable ventilar:
- después de ducharse;
- después de cocinar;
- al levantarse por la mañana;
- cuando se seca ropa dentro de casa;
- después de reuniones con muchas personas.
Estas actividades generan grandes cantidades de vapor de agua.
Cocina y condensación
Cocinar produce una cantidad importante de humedad.
Hervir agua, preparar guisos o utilizar diferentes métodos de cocción genera vapor.
Por eso es importante utilizar correctamente la campana extractora.
Cuando sea posible, conviene mantener las tapas colocadas sobre ollas y recipientes.
Después de cocinar también puede resultar útil ventilar durante unos minutos.
Si cocina y salón están integrados en un espacio abierto, la humedad puede distribuirse por una superficie mucho mayor.
Baños y duchas
El baño es probablemente una de las principales fuentes de vapor.
Una ducha caliente puede elevar rápidamente la humedad de toda la vivienda.
Si existe ventana, conviene ventilar después.
Si no existe, el sistema de extracción debe funcionar correctamente.
También puede ayudar cerrar la puerta del baño mientras se genera mucho vapor para evitar que la humedad se distribuya por el resto de la vivienda.
Secar ropa dentro de casa
Tender ropa húmeda en el interior libera una gran cantidad de agua al ambiente.
Durante los meses fríos este hábito puede aumentar considerablemente la humedad.
Si no existe otra alternativa, conviene hacerlo en una habitación bien ventilada.
También puede utilizarse un deshumidificador cuando exista un problema recurrente.
Deshumidificadores
Un deshumidificador puede resultar útil cuando la vivienda presenta niveles elevados de humedad.
Estos equipos extraen agua del aire y la almacenan en un depósito.
No sustituyen una buena ventilación, pero pueden ser un complemento.
Especialmente en plantas bajas, viviendas orientadas a zonas húmedas o habitaciones con poca circulación de aire.
Si continuamente se extraen grandes cantidades de agua, conviene analizar además si existe algún otro problema de humedad en el edificio.
Diferencia entre condensación interior y humedad entre cristales
Este punto es muy importante.
Condensación sobre la cara interior
Aparece sobre la superficie del cristal que podemos tocar desde dentro.
Suele estar relacionada con humedad interior y temperatura superficial.
Condensación entre los dos vidrios
Si observamos vaho dentro de la cámara del doble acristalamiento, la situación es diferente.
La cámara debería permanecer sellada.
La aparición de humedad entre los vidrios puede indicar que el sellado del acristalamiento ha perdido su hermeticidad.
En ese caso normalmente será necesario sustituir la unidad de vidrio.
Ventilar la vivienda no solucionará ese problema.
¿Y la condensación por fuera de la ventana?
En ventanas de altas prestaciones también puede aparecer condensación en la cara exterior del vidrio.
Curiosamente, esto puede ser una señal de buen aislamiento.
Cuando el vidrio interior conserva bien el calor de la vivienda, la cara exterior puede mantenerse fría durante determinadas condiciones atmosféricas.
En noches despejadas puede enfriarse y alcanzar el punto de rocío del aire exterior.
Esta condensación exterior suele desaparecer cuando aumenta la temperatura.
No debe confundirse con condensación dentro de la cámara.
Puentes térmicos alrededor de la ventana
No toda la condensación aparece en el vidrio.
Puede observarse en:
- esquinas;
- jambas;
- dinteles;
- cajas de persiana;
- paredes alrededor del marco.
En estos casos puede existir un puente térmico.
Una zona del cerramiento transmite más temperatura que el resto y su superficie interior se enfría.
Cambiar la ventana puede mejorar parte del problema, pero no necesariamente solucionará un puente térmico existente en la fachada.
Por eso es importante analizar la zona completa.
El cajón de persiana también influye
Los antiguos tambores de persiana pueden convertirse en puntos débiles.
A veces la ventana tiene un buen perfil y un buen vidrio, pero encima existe un cajón prácticamente sin aislamiento.
Esto provoca superficies interiores más frías.
Los cajones modernos, como los sistemas específicos de altas prestaciones, incorporan aislamiento para reducir estas pérdidas.
Cuando cambiamos ventanas recomendamos estudiar también este componente.
Persianas y circulación de aire
Durante la noche es habitual bajar completamente la persiana.
Esto crea una cámara adicional frente a la ventana y puede ayudar al aislamiento.
Sin embargo, las cortinas interiores muy gruesas colocadas directamente contra el vidrio pueden reducir la circulación de aire caliente alrededor de la ventana.
En determinadas situaciones esto puede hacer que la superficie del vidrio permanezca más fría.
Conviene permitir cierta circulación de aire entre cortina y ventana.
No bloquear radiadores
En muchas viviendas los radiadores están situados debajo de las ventanas.
No es casualidad.
El aire caliente que asciende ayuda a aumentar la temperatura de la superficie del vidrio y mejora el confort.
Si colocamos muebles o cortinas largas delante del radiador, reducimos esa circulación.
Eso puede favorecer zonas frías y aumentar el riesgo de condensación.
Mantener una temperatura estable
Las grandes variaciones de temperatura también pueden influir.
Si dejamos una habitación muy fría durante horas y después generamos rápidamente vapor, las superficies todavía estarán frías.
Mantener una temperatura interior razonablemente estable puede ayudar a evitar situaciones extremas.
No es necesario sobrecalentar la vivienda.
La clave está en combinar calefacción adecuada y control de humedad.
Ventanas oscilobatientes y microventilación
Las ventanas oscilobatientes ofrecen diferentes posibilidades de ventilación.
Algunos sistemas incorporan posiciones de microventilación.
Estas permiten una renovación limitada del aire sin abrir completamente la hoja.
Pueden ser útiles en determinadas situaciones, aunque no sustituyen necesariamente una ventilación completa periódica.
La estrategia adecuada dependerá de la vivienda y de sus sistemas de ventilación.
¿Cuándo debería preocuparnos la condensación?
Una pequeña cantidad de vaho puntual en un día especialmente frío no siempre es motivo de alarma.
Sin embargo, conviene investigar si observamos:
- grandes cantidades de agua diariamente;
- manchas negras alrededor del hueco;
- deterioro de pintura;
- moho;
- olor persistente a humedad;
- condensación permanente;
- paredes mojadas.
Estos síntomas pueden indicar una humedad interior excesiva o un problema constructivo que requiere revisión.
Moho alrededor de las ventanas
El moho necesita humedad para crecer.
Cuando una zona permanece húmeda de forma continuada pueden aparecer manchas.
Además de limpiar la superficie, hay que corregir la causa que está generando la humedad.
De lo contrario, volverá a aparecer.
La solución puede pasar por mejorar ventilación, aislamiento, temperatura superficial o tratar una patología concreta.
Ventanas PVC Kömmerling y aislamiento
Las ventanas de PVC de altas prestaciones están diseñadas para conseguir buena estanqueidad y aislamiento.
Los sistemas multicámara, junto con un acristalamiento adecuado y buenos herrajes, pueden reducir considerablemente la transmisión térmica respecto a muchas ventanas antiguas.
Pero hay que recordar que la ventana trabaja como un conjunto.
El rendimiento depende de:
perfil + vidrio + cajón de persiana + juntas + montaje.
Por eso la instalación también es fundamental.
Sellado durante la instalación
Una ventana mal sellada puede provocar zonas frías alrededor del marco.
Los encuentros entre carpintería y obra deben resolverse correctamente.
Hay que prestar atención tanto al interior como al exterior.
Una instalación profesional ayuda a limitar infiltraciones de aire y agua y contribuye a mantener mejores temperaturas superficiales.
Cómo reducir la condensación: resumen práctico
Si tienes condensación frecuente en las ventanas, puedes empezar por:
- controlar la humedad con un higrómetro;
- ventilar diariamente;
- utilizar extractores en cocina y baño;
- evitar secar grandes cantidades de ropa dentro;
- mantener una temperatura razonablemente estable;
- comprobar cajones de persiana;
- revisar juntas y herrajes;
- utilizar deshumidificación si es necesario;
- valorar ventanas y vidrios de mejores prestaciones si las actuales son antiguas.
Si el problema continúa, conviene realizar una revisión técnica.
Ventanas de PVC en Móstoles y Madrid
En Castillo Cerramientos instalamos ventanas de PVC Kömmerling y soluciones de aluminio de altas prestaciones en Móstoles, Alcorcón, Fuenlabrada, Leganés, Arroyomolinos y Madrid, entre otras localidades.
Cuando un cliente nos consulta por condensación no recomendamos automáticamente cambiar las ventanas.
Primero es importante comprender dónde aparece la humedad y en qué condiciones.
Si la carpintería es antigua, tiene vidrio simple o presenta grandes pérdidas térmicas, una renovación puede mejorar considerablemente las temperaturas superficiales interiores.
Pero si la causa principal es un exceso de humedad, también será necesario mejorar la ventilación.
Cómo evitar la condensación en ventanas de PVC durante el invierno
La condensación aparece cuando coinciden humedad elevada y superficies suficientemente frías.
Por eso la mejor estrategia consiste en actuar sobre ambos factores.
Una ventana de PVC moderna con doble acristalamiento y buen aislamiento puede ayudar a mantener las superficies interiores más cálidas.
Una ventilación adecuada ayuda a mantener bajo control la humedad.
Cuando combinamos ventanas eficientes, correcta instalación, calefacción razonable y ventilación, reducimos significativamente las condiciones que favorecen la condensación.
Si tus ventanas actuales son antiguas, notas corrientes de aire, los perfiles están muy fríos o aparece humedad constantemente alrededor de los huecos, puede ser un buen momento para revisar su estado.
En Castillo Cerramientos podemos estudiar tus ventanas y proponerte una solución adaptada a las necesidades de tu vivienda para conseguir más aislamiento, mayor confort y mejor comportamiento durante el invierno.
